Perú Colonial
Cuando los españoles vinieron al Perú, el censo
llevado a cabo por el último Quipucamayoc indicó
que había doce millones de habitantes. Justamente 45
años después, bajo el virreinato de Toledo, las
cifras del censo llegaron a sólo 1,100,000 indios.
Nueve décimos de la población había
sido exterminada.
Las causas de tal atroz genocidio habían sido muchas.
Impuestos desproporcionados explotaban y empobrecían
a los indios. Las rebeliones fueron suprimidas mediante una
increíble crueldad, y fueron castigados mediante una
dura labor de esclavos en minas y obrajes. Tampoco fueron
los indios capaces de resistir las múltiples enfermedades
traídas de Europa, contra las cuales no tenían
defensas inmunológicas.
El mundo andino fue puesto de cabeza. De sus originales viviendas,
al nivel de media montaña, donde podían estar
seguros de poder tener comida todo el año, los indios
fueron reubicados en los valles para facilitar la recolección
de impuestos. Familias enteras fueron diseminadas, por razones
de impuestos, hacia los obrajes, minas, haciendas y como sirvientes
en mansiones urbanas, Sus cultivos fueron abandonados y las
mujeres consideradas como parte del botín para los
soldados y dueños de terratenientes. Familias desintegradas
y comunidades indígenas fueron severamente golpeadas.
La religión llegó a ser otro importante instrumento
de conquista. Las culturas preincaicas e Inca adoraban a dioses
directamente relacionados con sus vidas: el Sol, que sostenía
la vida; la Luna, que revelaba cuando una estación
era buena para la siembra; el agua que fertilizaba la tierra;
las montañas alrededor de sus casas; y ciertos animales,
por su fortaleza. Este grupo entero de creencias fue atacado
con sangre y fierro, y remplazado por un dios extranjero e
invisible.
El periodo colonial del Perú destruyó un sistema
económico y social basado en la utilización
armónica y racional de los recursos naturales. En su
lugar fue establecida una economía irracional, basada
en la extracción de materia prima, y en la explotación
de la población indígena del Perú.
Dentro de un periodo de 50 años del total de 286 años,
España robó al Perú una riqueza de minerales
que excedían los 185,000 kilogramos de oro, y 16 millones
de kilogramos de plata. Sin embrago, la población indígena
del Perú no tomó esta conquista europea descansando,
sino que , por el contrario, los indios resistieron la penetración
colonial desde el inicio. Sólo en el siglo XVIII, hubo
catorce grandes levantamientos, siendo los más sobresalientes,
el levantamiento en la selva liderado por Juan Santos Atahualpa
en 1742, y en 1780 el levantamiento en la sierra comandado
por Túpac Amaru.
Mientras se vencían estas insurrecciones, y en un
intento por aplastar sus ideales subyacentes, los españoles
ordenaron la destrucción de todas las tradiciones y
manifestaciones de la identidad inca. Además de otras
expresiones culturales, prohibieron el uso de lenguas indígenas,
vestido e instrumentos musicales. Es por eso singular que,
después de tal cruel represión y de diezmar
a la población, tantas tradiciones indígenas
y activos estéticos hayan sobrevivido hasta tiempos
modernos.
|