La
Conquista del Perú
La conquista del Perú es uno de los eventos de mayor
importancia en la historia del Perú así como también
uno de los más sobresalientes eventos de la Historia
del Nuevo Mundo, debido a las consecuencias que fueron derivadas
de ésta.
Tales hechos memorables comienzan cuando los españoles,
comandados por Francisco Pizarro (cuyo número no pasaba
de 200), habían invadido los territorios del Tahuantinsuyo
por el norte (Tumbes), viniendo de Panamá, se trasladaron
a la ciudad de Cajamarca. Esta ciudad es tomada militarmente
el 16 de noviembre de 1532, después de tomar prisionero
a Atahualpa, último emperador del famoso Imperio de
los Incas. Después, todos los territorios del Antiguo
Perú serían conquistados e incorporados a los
dominios de España.
Factores que impulsarón la invasión y conquista
del Perú
Factor Económico.
Con el objeto de explotar sus numerosas riquezas principalmente
consistentes en oro y plata, metales preciosos.
Factor Político.
La ambición de España de encumbrarse a la categoría
de primera nación de Europa. Este país ibérico
culminaba su anhelado ideal de tomar parte en la conquista
y colonización de los territorios más ricos
del Nuevo Mundo, lugar también de dos de los más
famosos imperios precolombinos de América: el de México
(Azteca) y el del Perú (Inca), los cuales decaen, uno
después del otro, como resultado de la presión
de los invasores peninsulares.
Factor Militar y Científico.
Uno de los factores decisivos es que los peninsulares contaban
con armas y un conocimiento bélico avanzado. Un arma
científica, que seguramente fue el apoyo más
valorado por los conquistadores fue la Brújula, por
su orientación en los pasajes marinos de exploración
en las inmensidades de los territorios americanos.
Factor Religioso.
Desde el inicio de los grandes Descubrimientos Geográficos,
el extraordinario interés de la iglesia por la difusión
del Cristianismo es notable. Este ideal se aclaró gracias
al trabajo de España, nación eminentemente católica,
y, principalmente, debido al trabajo sacrificado de sus misioneros,
muchos de los cuales alcanzaron la celebridad como mártires
en esa labor brillante pero sacrificada, y también
como valientes defensores de la población nativa frente
a los crecientes abusos cotidianos.
|